Ishayau (Sigi) Horowitz (1946 - 2013)

Ishayau (Sigi) Horowitz

Nuestra historia comenzó en 1977, cuando Ishayau (Sigi) Horowitz fundó el Instituto Horowitz de Poligrafía, que fue el primer instituto civil en su tipo en Israel, empresa que se ha desarrollado desde entonces hasta lo que ahora se conoce como Midot.

En hebreo, el término "Midot" tiene un doble significado: "mediciones" y "buenos valores", que en su conjunto representan el sueño de Sigi, hacer de las evaluaciones de integridad un estándar en organizaciones de todo el mundo.

Sigi fue un criminólogo clínico y poligrafista experto de profesión. Originalmente fungió como Jefe del Departamento de Interrogación Científica y Laboratorios de Poligrafía de la Policía Israelí. Posteriormente, el Instituto Horowitz de Poligrafía condujo, bajo su liderazgo, un sinnúmero de exámenes poligráficos a nivel mundial en litigios civiles y criminales, disputas financieras y evaluaciones de personal. Adicionalmente, el instituto se ha convertido en el principal centro de capacitación y certificación de poligrafistas, y se enorgullece por sus experimentados profesionales, y por emprender el sueño de su fundador: educar, ilustrar, compartir y dar.

Con el transcurso de los años, Midot ha expandido sus actividades comerciales sirviendo a compañías de prestigio en más de 30 países. Durante todo este tiempo, Sigi nunca dejó de buscar nuevas oportunidades, innovaciones y maneras de mejorar Midot. De hecho, Sigi contaba con la sagaz habilidad de predecir tendencias y demandas futuras del mercado en su área de experiencia. Como prueba de su perspicacia, Sigi encabezó en 1985 el desarrollo de un innovador cuestionario de integridad para filtrar candidatos a ocupar puestos de trabajo, primero en formato de papel y lápiz, y posteriormente como una de las primeras pruebas en su tipo a ser ofrecidas en línea. Muchos años más tarde, esta herramienta sigue siendo la base de muchos de los productos actuales de Midot.

Sigi también siguió asesorando personalmente a los principales clientes de Midot, siendo una inspiración constante para sus colegas, tanto profesional como personalmente. Sigi destacaba por sus bromas espontáneas o por brindar sabias metáforas, siempre atento a las necesidades e inquietudes de su personal.

Tal vez lo más importante es que Sigi estaba comprometido de manera apasionada con los propios valores de Midot en cuanto a integridad, transparencia y dignidad. Asimismo, estaba realmente convencido de que podía contribuir a mejorar el lugar de trabajo, igual para gerentes que para empleados. Su visión de hacer de la integridad un estándar mundial no era simple retórica, sino que es ahora nuestra misión.

Hoy día, Midot sigue desempeñando un papel protagónico en el ámbito mundial de las evaluaciones de integridad, y está completamente comprometido a continuar con el legado y la visión de su fundador.

Un hombre al servicio de la verdad